Los radares fijos, al igual que los radares móviles se basan sobre la variación de frequencias que emiten los objetos en movimiento. En efecto, un objeto en movimiento no emite la misma radiación que un objeto estático, y la intensidad varía en función de la distancia.
El radar calcula la variación en frecuencia de la radiación entre el mismo y el coche para estimar su velocidad, según el principio conocido como Efecto Doppler.
Concretamente, el radar manda una señal que rebota sobre el coche que pasa para obtener la frequencia. El radar efectua esta operación una multitud de veces, pero la frequencia nunca es la misma puesto que el coche se va acercando al radar. La variacón de las frequencias registradas permiten calcular la velocidad del vehículo.
Funcionamiento del radar fijo
- El vehiculo excede la velocidad máxima y el radar toma la foto
- Las informaciones siguientes son enviadas al centro de datos:
- La foto del vehículo con la matricula visible
- La velocidad del vehículo
- La ubicación del radar
- La fecha y hora de la infracción - Se realiza una búsqueda en el fichero nacional (vehículos robados, coche de alquiler, etc), y se archiva el expediente
- Envio por correo postal la infracción al propietario del vehículo
- El infractor recurre la multa por diversos motivos (otro conductor, etc), o decide realizar el pago

